Hay un solo Cuerpo y un solo Espíritu;

Hay una esperanza en el llamado que Dios nos hace;
Un solo Señor, una sola Fe, un solo Bautismo;
Un solo Dios y Padre de todos.

Las Sagradas Escrituras del Antiguo y del Nuevo Testamento contienen todas las cosas necesarias para la salvación. De modo que cualquier cosa que ni en ellas se leen ni con ellas se prueban, debe exigirse que persona alguna la crea como artículo de Fe, ni debe ser tenida por requisito para la salvación.

Este es mi Cuerpo,
entregado por ustedes.
Hagan esto como memorial mío.